Buscaba la amistad virtual. Un sol que entibiase su muerta
vida. Hojeaba el periódico como era habitual en él, de atrás hacia adelante.
Luego leía cualquier libro de ficción que cayese en sus manos; verdaderamente
ninguna cosa que lo aproximase a la realidad le hacía bien. Se le atragantaban
los logros ajenos, pues estaba enfermo de desamor y envidia. Un día, como
tantos otros, decidió abrir la puerta de su mundo reducido e ir a tomar un poco
de aire. Se acercó a la librería más cercana a su domicilio, en la batea que
estaba en la puerta de entrada se topó con “El hombre invisible” de Wells. Lo
miró con cierto desdén; hubiese dado lo que no tenía por hacer desaparecer del
mundo de las letras a quienes lo opacaban; tenía un ácido sentido del ego y
pensó que quizá desde la invisibilidad nadie sabría que él había sido el gestor
de la idea. Cerró el libro, retornó a su casa y luego de leer las producciones
de sus compañeros de red social los bloqueó, los borró de su lista de
amistades. Ya más tranquilo intentó dormirse. Un cierto estado de incomodidad
se apoderó de su esencia; sintió deseos de conocer las reacciones y los
escritos de quienes había hecho invisibles, fue entonces cuando se miró al
espejo y vio su cuerpo desnudo y golpeado: por enésima vez recordó que ya hacía
como un siglo que había muerto.
miércoles, 7 de enero de 2015
martes, 30 de diciembre de 2014
Devenir
Ya es tiempo
una vez más
de excitar
las burbujas
del alma,
de pedir
creer
y soñar.
Ya es tiempo
una vez más
de justificar
lo vivido
esperanzados
en albas
sin igual.
Ya es tiempo
de correr
tras los relojes
y ausentar
por un instante
la manía
de profundizar.
¿Ya es tiempo?
Ya todo pasa
Y vuelve
el rompecabezas
a jugar
al ajedrez
con la humanidad.
miércoles, 24 de diciembre de 2014
Bronce
Vistió sus ropas más estrafalarias para sacar a relucir su narcisismo crónico por las calles de una ciudad mojigata, aburrida hasta el hartazgo; una ciudad en blanco y negro, cuadriculada como un damero. Y él, sintiéndose la reina, la jaqueadora mordaz de ese tablero, descubre un poema insolente; un poema, que es un cachetazo en la mejilla de una sociedad de cartón. Lo memoriza, lo recita, lo gasta. Lo corroe, lo acaricia, lo deambula, lo desgaja. Es sólo un poema, un gajo de pureza lanzado al viento; una esperanza y la nada misma con aroma a futuro. Un poema es y no es su autor, es y no es su alma, es y no es un sentir, es y no es un consenso. Buscó lejos, buscó en el tiempo, quería hallar el padre o madre del cachetazo. Tras mucho buscar la halló en un bronce: alguien más se había enamorado de la huella.
- Claudia Isabel Lonfat y Ana Caliyuri
viernes, 12 de diciembre de 2014
Ella
¿Casualidad? La casualidad no existe, decía él. Sin embargo, la cruzaba a ella con asiduidad; cuando estaba de pesca, en el parque, en la acera, a la salida del trabajo, en la entrada del edificio. El caso fue que a pesar de querer esquivarla y de tomar todos los recaudos, una tarde de abril se encontraron. En el vecindario no la soportan, pero en verdad yo la conozco muy bien, decía él. Conozco su carácter, sus hábitos y hasta los detalles instintivos… No fue la única vez que nos encontramos, fueron varias veces. A veces resisto sus embates y otras veces me deja exhausto. En el último encuentro que tuvimos casi me “amazza”. Algo debo hacer, pensó él. Sin consultar a nadie, entró en la farmacia, solicitó lo que necesitaba y ya con ello en el bolsillo se sintió más tranquilo. Al llegar a su casa, su esposa lo notó ojeroso y demacrado. Se acercó a su rostro, lo miró con detenimiento y luego lo abrazó. El visiblemente consternado por la preocupación de su esposa sólo atinó a decir: no te preocupes amor, ya pasé por la farmacia y me compré un antihistamínico. La próxima vez que alguna abeja desgraciada esté merodeando para picarme tendré la medicación a mano.
viernes, 5 de diciembre de 2014
PLUMA EN MANO
Cuidaré
el jardín
de palabras
con el espejo
de la concepción.
No alcanza
con la esperanza
para delinear
la luz o la sombra
en clave mayor.
Es necesario
parir
una y mil veces
la gota
que anida
la perseverancia
y es la enésima
eternidad
en el cuerpo
la que habla
de este oficio
cruz de cruces
amor del amor…
Pluma en mano
gorjeo
la llama
de mi hoy.
el jardín
de palabras
con el espejo
de la concepción.
No alcanza
con la esperanza
para delinear
la luz o la sombra
en clave mayor.
Es necesario
parir
una y mil veces
la gota
que anida
la perseverancia
y es la enésima
eternidad
en el cuerpo
la que habla
de este oficio
cruz de cruces
amor del amor…
Pluma en mano
gorjeo
la llama
de mi hoy.
POESIA INFINITA
Il mattino
è stato
un qualcosa di presente
che cammina lentamente
come la poesía
che proietta
dell'anima
qualcosa di fuggevole
di perdurabile
di minimo
di etereo
per vincere
le distanze
e spezzare/ il tempo.
lunes, 1 de diciembre de 2014
Cincel de artista
Cincelo
la porfía
de conocer
la morada
donde yacen
las respuestas
hechas de nada
y memoria cínica.
Hay cegueras
del alma
bien parecidas…
Dime
labrador
de fantasías
¿cuál es el sentido
de matar
los sueños
con breves estertores
para luego brillar
en la ignominia?
la porfía
de conocer
la morada
donde yacen
las respuestas
hechas de nada
y memoria cínica.
Hay cegueras
del alma
bien parecidas…
Dime
labrador
de fantasías
¿cuál es el sentido
de matar
los sueños
con breves estertores
para luego brillar
en la ignominia?
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