Esta noche he decidido contarme un relato a mí mismo. De
modo que me apoltrono en mi sillón favorito y hago uso de mi creatividad más
desbocada. Apago las luces, enciendo una vela y comienzo la narración. Empero,
la historia comienza a darme miedo, no pensé que iba a relatarme un cuento tan
horrendo, plagado de sangre, vísceras y maldad. El terror me invade y no quiero
seguir… pero continúo. Escucho un ruido en mi habitación, vienen a buscarme.
Ellos están armados con espectros dantescos. Mi mente desecha las imágenes
conocidas. Es en vano. Cierro los ojos. Una mano lúgubre se posa sobre mí. Me
pregunta sobre el paradero de la lira que, según dice aquel, usé durante el
Gran incendio de Roma. Luego, sin piedad, clava una tijera en mi estómago y,
mientras me desangro, la reconozco. Es mi madre murmurando: —¿Porqué lo has
hecho, Nerón, hijo mío?
domingo, 13 de abril de 2014
viernes, 11 de abril de 2014
– Invasores pasados por agua - Aliano Ethe (Sergio Gaut vel Hartman, Fernando Andrés Puga, Cristian Cano, Maria Ester Correa Dutari, Ana Caliyuri, Eduardo Poggi, Ada Inés Lerner)
149 – Invasores pasados por agua - Aliano
Ethe (Sergio Gaut vel Hartman, Fernando Andrés Puga, Cristian Cano, Maria Ester
Correa Dutari, Ana Caliyuri, Eduardo Poggi, Ada Inés Lerner)
Los ovitceloc conquistaron la Tierra; no les
resultó difícil porque no ofrecimos resistencia. Su propósito era llevarse los
océanos hacia su planeta usando un portal abierto en la Antártida, lo que les
permitiría sobrevivir durante un siglo más, tiempo durante el cual no serían
engullidos por la energía oscura, una fuerza gravitacional repulsiva que torna
imposible la vida al ejercer presión sobre el campo magnético del planeta.
Observamos los infructuosos esfuerzos de los ovitceloc por arrancar los océanos
de su lecho, ya que no habían traído un filtro para témpanos antárticos, y
luego notamos que bajaban un calentador de estatuas de Elsword, algo
inapropiado e inútil pero que finalmente daría sus frutos, aunque no a ellos.
Los hielos polares se derritieron y las inundaciones convirtieron la Tierra en
un gran acuario con sirenas y delfines que hacen el amor y no la guerra.
Nosotros desarrollamos agallas y fuimos felices.
miércoles, 9 de abril de 2014
ALMA DE ALMAS/ANIMA DELLE ANIME
En el olvido.
En el punto crítico.
En lo trascendente
de lo efímero.
En el amanecer
de la porfía.
En el verbo
figurado
de un cosmos
recién nacido.
Allí
habita
el alma
de las almas:
la esencia
que no está vana
por el cosquilleo
ventricular
del infinito.
ANIMA DELLE ANIME
Nella dimenticanza.
Nel punto critico.
Nel trascendente
dell' effimero.
Nell'alba
dell'ostinazione.
Nel verbo
figurato
di un cosmo
neonato.
Lì
abita
l'anima
delle anime:
l'essenza
che non è vana
per il solletico
ventricolare
dell'infinito.
Trad: Raffaele Serafino Caligiuri
Poema realizado para el cuadro de la pintora argentina Andrea Denegri.
martes, 8 de abril de 2014
viernes, 4 de abril de 2014
Amanecido Sintiempo
Amanecido Sintiempo se alzó con rapidez de su lecho. La
mañana lo despertó con un sobresalto: el sol entró tras la ventana; ya era
demasiado tarde como para beber un café tranquilo. Apenas una ducha rápida y se
vistió para salir rumbo a la calle. La parada del colectivo atestada de
personas esperando puso de malhumor a Amanecido Sintiempo. Esto de esperar no
era cosa de buen tino para él. Decidió ir hacia su trabajo a paso ligero, sin
embargo al consultar el reloj pulsera se dio cuenta de los pocos minutos que le
restaban para llegar a horario y entonces comenzó a correr; primero al trote y
luego más ligero. Uno, dos o diez kilómetros hubiesen sido lo mismo: Amanecido
Sintiempo sintió un fuerte dolor en el pecho. Se detuvo, y a duras penas
balbuceó:
—Sé que sos la parca, pero yo soy Amanecido Sintiempo; verdaderamente me gustaría charlar con vos para aprender algo nuevo pero si me detengo llegaré tarde a mi trabajo.
Luego todo fue rápido y difuso: la ambulancia, el escalofrío y la lápida con la foto del hombre, donde reza: aquí yace Amanecido Sintiempo, por consultas dirigirse a la eternidad.
—Sé que sos la parca, pero yo soy Amanecido Sintiempo; verdaderamente me gustaría charlar con vos para aprender algo nuevo pero si me detengo llegaré tarde a mi trabajo.
Luego todo fue rápido y difuso: la ambulancia, el escalofrío y la lápida con la foto del hombre, donde reza: aquí yace Amanecido Sintiempo, por consultas dirigirse a la eternidad.
miércoles, 2 de abril de 2014
Otoñal
El otoño, como penúltima estación, me impele a nadar lento
en este mundo de agilidades y destrezas. Me gusta brindar por la
libertad y el arte, ser consecuente con los locos sueños y hacer eco del no
olvido: los pasos ligeros del siglo no siempre son ágiles, las liviandades de
pensamientos pueden ser puntos en donde estancarse. Me preocupan los pájaros,
que aún sin desplegar alas, presumen de enrojecer sus rutas. Es fácil
intoxicarse de falsía, mas nadie juega a los dados con el destino sin dejar de
ser efímero.
domingo, 30 de marzo de 2014
ESTA ES TU TIERRA
Esa es tu tierra:
la primera confidente
en la hora
más callada.
Esa es tu tierra:
el tejido
de la luna
enhebrado
por montañas.
Esa es tu tierra:
la Pachamama
abierta
a todas las almas.
La poesía
silenciosa
de collas
legendarios,
rituales
que son
y no son míos
en la niebla
de mi ignorancia.
Poema realizado al cuadro de la artista plástica argentina Andrea Denegri.
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